lunes, 9 de mayo de 2016

¡Un día diferente, un día de rafting!

       El rafting, a parte de ser una actividad de aventura muy solicitada, es una actividad muy educativa en cuanto a metodología y conocimiento sobre qué es, cómo se practica y las medidas que hay que tener y saber para ser un buen monitor en este campo. Por ello, hemos experimentado un día practicando y aprendiendo sobre esta modalidad.

       Al llegar al lugar en el cual los monitores del rafting nos estaban esperando, dichos monitores nos dieron la bienvenida y nos dijeron que era imprescindible que nos pusiéramos un neopreno y un casco para asegurar nuestra seguridad. En cuanto nos equipamos con todo lo necesario, nos dividimos en grupos de 8 (contando con el monitor) y nos acercamos a las diferentes embarcaciones. A parte del neopreno y el casco, también tuvimos que llevar un chaleco para mayor seguridad en caso de caer al río.

       Antes de coger la embarcación y enfrentarse a los diferentes retos que nos rendía el río, los monitores nos explicaron una serie de normas importantes que debíamos de tener en cuenta y cosas que nos podían pasar como:
  • Caer al río: En este caso el sujeto que caía al río debería de buscar el mango del remo de uno de sus compañeros de la embarcación, ya que estos tenían que intentar ayudarlo. En caso de no lograr agarrar la pala, el sujeto debería de dejarse llevar por la corriente siempre intentando mantener una posición concreta (boca arriba, viendo los pies para evitar posibles daños con rocas u objetos submarinos e intentar alejarse de las orillas).
  • Evitar y tener cuidado a las ramas u objetos con los que nos pudiésemos hacer daño.
  • Hacer caso y obedecer en todo momento a las órdenes del monitor.
       Estas eran algunas de las cosas que nos dijeron para concienciárnos de que, aunque esta actividad resultaba ser muy divertida, también era una actividad con cierto riesgo, sobre todo cuando los practicantes son unos principiantes. Después de conocer las normas y todo lo que deberíamos de saber antes de meternos en el río nos pusimos en marcha y nos acercamos a la orilla del río con la embarcación para subirnos y empezar la aventura.

Una foto en grupo antes de comenzar la aventura

       Al principio de esta pequeña aventura, todos íbamos un poco con miedo debido a que, aunque sabíamos qué nos íbamos a encontrar gracias a la información que nos dieron los monitores, no sabíamos cómo íbamos a reaccionar nosotros contra las diferentes dificultades del camino.

       Debido a esto, nuestra embarcación (formada por: Roy Varela, Lucía, Adrián Paz, Víctor, Diego García, Iván, yo y la monitora) fue la primera en perder un miembro del equipo. El primero en caer al agua fue Adrián Paz, el cual no logró agarrar nuestras palas y tuvo que ser rescatado por los miembros de la segunda embarcación. 

       Después de recoger al miembro perdido, seguimos avanzando por el río superando rápidos, objetos como piedras y ramas y hasta una presa. Fuimos capaces de recorrer el río y sortear estes obstáculos gracias a que hacíamos caso a las normas que nos indicaba la monitora, que iba dirigiendo la embarcación desde la parte posterior de la misma, siempre en equipo.

       A parte de estar en la embarcación y avanzar a través del río Ulla, también tuvimos tiempo de aprender cómo se sube a la embarcación cuando estas en el agua, cómo ayudar a un compañero que está en el río y, hasta nos tiramos a darnos un baño y jugamos con la embarcación en los rápidos dando vueltas e intentando hacer trucos divertidos.

 Imagen de algunos compañeros intentando llegar
a su embarcación después de tirarse al agua desde una roca.

       Mi conclusión de esta pequeña salida es que se puede aprender realizando actividades divertidas y entretenidas, que no es sólo cosa de libros y de estudiar utilizando los métodos clásicos, sino que también es posible formarse viviendo experiencias únicas.

       Aquí os dejo alguna de las imágenes destacadas de nuestra pequeña escapada para que os animéis a vivir esta experiencia tan divertida!




 

      

jueves, 28 de abril de 2016

¡Sobre ruedas!

       Este pasado miércoles, como hacía un buen día, hemos tenido una clase diferente y divertida: ¡Hemos cogido las bicis!.

       Esta pequeña salida sirvió para formarnos aún más y de una forma diferente como técnicos que vamos a ser. Esta pequeña ruta la hicimos por el paseo del Miño, iniciándola en el instituto y acabándola en el Puente Romano.

       Antes de la hora de salida, Eduardo nos explicó cómo teníamos que ir y las medidas de seguridad que debíamos de respetar. Algunas de ellas eran:
  • Debemos de llevar el casco en todo momento, para que, en caso de caída, los daños sean mínimos y leves.
  • Siempre tenemos que llevar agua o bebida isotónica, para hidratarnos cuando sea necesario.
  • Es recomendable llevar utensilios para que, en caso de pequeñas averías, poder arreglar y seguir nuestro camino.
  • Tenemos que estar atentos a todas las cosas y usuarios de la vía, para no causar peligro ni estar en peligro. Debemos respetar las señales y a otros usuarios.
       Después de conocer las reglas para pasarlo bien en la bici y para no causar daños, ni a nosotros mismos ni a los demás, ya estábamos preparados para nuestro primer paseo. Nos citamos todos en la entrada del instituto para salir todos juntos hacia el paseo del Miño. Allí, nos dividimos en dos grupos los cuáles no podían ir obstruyendo toda la carretera, sino que debíamos de circular de uno en uno o de dos en dos en fila, para no causar peligros. Una vez que conocíamos todo esto nos pusimos en marcha.

Esperando el momento de la salida

       Cuando llegamos al paseo ya nos relajamos más ya que no teníamos que estar pendientes de los coches, sólo debíamos de tener cuidado con los demás usuarios de dicho paseo. Esta ruta fue muy entretenida ya que, a parte de disfrutar con la bici, íbamos hablando entre nosotros y contemplando las maravillosas vistas que este paseo ofrece. 

       Siempre tenía que ir una persona delante a la que no se le podía adelantar y, una persona de última para garantizar que el grupo no se dividiese ni nadie se perdiese. En casi toda la salida fuimos por un terreno de arena con algunas piedras y sin grandes ni fuertes subidas o bajadas, para no complicarlo mucho el primer día. Aunque Eduardo no quería meternos por sitios complicados por ser el primer día, subimos por una cuesta para familiarizarnos con el cambio de marchas. La ruta acabó en el Puente Romano dónde cada uno se fue por su lado.

Todo el grupo con sus respectivas bicicletas en el puente Romano

       En mi opinión, este tipo de salidas son muy beneficiosas para nosotros ya que fomenta el compañerismo y, al mismo tiempo, aprendemos y nos formamos, de una forma diferente, para ser más completos y responsables el día de mañana.

sábado, 16 de abril de 2016

La recreación acuática: Una forma de relacionarse y divertirse en el agua

       Estos últimos días, a parte de seguir practicando y perfeccionando nuestra técnica de los diferentes estilos de natación, hemos descubierto una nueva forma de divertirse en el agua: La recreación acuática. Pero... ¿Qué es la recreación acuática?
       La recreación acuática es una modalidad que tiene una finalidad lúdica en la que el técnico busca que sus usuarios se lo pasen bien sin importar las características que éstos presenten. Estas actividades no son de carácter deportivo, dónde se buscan resultados y un rendimiento valiéndose de la técnica y de la táctica, sino que buscan la diversión.

       Estas actividades acuáticas de carácter lúdico cada vez están más demandadas en el mundo laboral y pueden practicarlas tanto jóvenes como adultos. Dichas actividades pueden practicarse utilizando diferentes objetos como churros, pelotas, tablas, hinchables, colchonetas, etc. o prescindiendo de ellos.


       Este último lunes, el gran grupo se dividió en dos subgrupos y cada uno de ellos practicamos una actividad recreativa distinta. En mi grupo decidimos utilizar materiales, un aro y unas palas, para realizar una actividad en la que cada equipo debía intentar hacer los máximos puntos posibles llevando el aro, por debajo del agua y con la pala, hacia una pared de la piscina. Esta actividad, en mi opinión, tenía una serie de inconvenientes ya que no todos los usuarios conseguían tocar el aro y, también, tenía ciertos riesgos para los usuarios ya que, al ir todos a por el aro, algún usuario podría lastimarse a causa de golpes y choques que podía haber durante el juego.

       En mi opinión esta actividad que realizamos, para ser nuestro primer contacto, estuvo bastante bien ya que el objetivo de conseguir que los usuarios se divirtieran lo logramos. Estoy segura que en la siguiente sesión nos saldrá mejor y, lo más importante, nos divertiremos aprendiendo.



domingo, 10 de abril de 2016

¡Comenzamos con la evaluación de los profesores de lanzamiento!

       En la clase de este viernes comenzamos a evaluar a los profesores de los distintos tipos de lanzamiento. Los primeros en ser evaluados por el resto de sus compañeros fueron los profesores de lanzamiento de peso.

       Esta clase la dimos en las pistas de atletismo y todos los profesores de cada una de las disciplinas bajaron los materiales que creían necesario para, antes de la evaluación a los del lanzamiento de peso, practicar sus respectivas modalidades. Nosotras, las profesoras de lanzamiento de disco, llevamos 4 discos de 300gr y dos de 1kg para practicar y mejorar nuestra técnica de lanzamiento. Realizamos varios lanzamientos fijándonos más en la técnica y en las fases de dicho lanzamiento que en la distancia a la que conseguíamos lanzar el disco. Para ver qué aspectos teníamos que mejorar más y cuáles hacíamos bien decidimos grabarnos y corregir apoyándonos en los vídeos.

       Después de practicar cada uno su modalidad llegó la hora de la competición y la evaluación de todos los profesores de lanzamiento de disco. Esta competición consistía en que todos los profesores realizaban dos lanzamientos y, el resto de alumnos agrupados en sus respectivos grupos de lanzamiento, tenían que darle al lanzador una puntuación del 1 al 4 mirando únicamente la técnica de lanzamiento que demostraba en dichos lanzamientos. En la primera ronda de lanzamientos hemos visto que las puntuaciones eran muy elevadas ya que, al principio, nos parecía que los primeros en lanzar tenían muy buena técnica pero, a medida que fueron pasando los lanzadores descubrimos que había gente que lo había hecho mucho mejor que los primeros que lanzaron y que les pusimos la misma nota. Este problema lo supimos solucionar en la segunda vuelta, cuando ya, más o menos, teníamos una ligera idea de quien o quienes se les veía que tenían una buena técnica y quienes tenían que mejorarla un poco más. Para nosotras (Lucía, Nahikari, Ana y yo), decidimos que los que mejor realizaban los gestos del lanzamiento de peso eran Marcos y César. A pesar de que no todos tenían la misma soltura para realizar los movimientos de esta modalidad, a todos se les podía diferenciar bien las diferentes fases de dicho lanzamiento, lo que quiere decir que todos podían ser perfectamente profesores en una escuela de atletismo y enseñar esta modalidad.


       Esta evaluación nos sirvió para comprobar si sabíamos ver y distinguir las diferentes fases del lanzamiento de peso, para que los evaluados supieran más o menos como realizaban la técnica y para pasar un buen rato aprendiendo.

jueves, 31 de marzo de 2016

¡Por fin llegó el día de la competición!

       Antes de irnos de vacaciones de semana santa, se ha celebrado la competición de salvamento que tanto tiempo hemos practicado. Este evento constaba de varias pruebas, individuales (masculinas y femeninas) y por equipos. Las pruebas individuales consistían en hacer un largo a crol, coger el muñeco de salvamento y remolcarlo hasta el punto de salida y, las pruebas por equipos presentaban varias modalidades las cuales eran:
  • Buceo
  • Crol y remolque
  • Remolque
  • Crol
       Antes de que se iniciase la competición, los participantes (alumnos de 1º y 2º de Tsafd) tuvimos tiempo de realizar un pequeño calentamiento. Cada participante podía calentar y practicar la modalidad que iba a hacer en las pruebas a su manera. Por mi parte, he empezado a realizar algunos de las acciones que se realizan remolcando, con y sin muñeco, para continuar con el calentamiento de la prueba por equipos: El buceo. Para practicar este estilo me he ayudado de las aletas que llevaría en dicha prueba.

       Finalizado el calentamiento, nuestros compañeros de organización dieron comienzo al inicio de la competición. La prueba que inició la competición fue la prueba individual masculina en la que, en contra de los pronósticos, quedaron primero y segundo dos alumnos de 1º (Adrián Fidalgo y Diego Moreiras respectivamente).



       A continuación nos tocaba a nosotras, la prueba individual femenina. En esta ocasión, los de primero no pudimos estar en el podio pero hicimos un buen papel a pesar de haber hecho poco remolque con el muñeco. En mi caso me tocó competir con mi compañera Judith. 

       La prueba por equipos fue la que cerró este evento el cual ha sido genial ya que la organización estuvo muy bien y, mas allá de quien ganó o no, todos nos lo pasamos muy bien y fue una clase diferente y una manera increíble de acabar la segunda evaluación.



      

jueves, 17 de marzo de 2016

¡Nos iniciamos en el lanzamiento de jabalina con la primera y la segunda sesión de Claudia y Joana!

       En esta pequeña entrada quería comentar las dos primeras sesiones de jabalina de mis compañeras Claudia y Joana.

       En su primera sesión hemos realizado un pequeño calentamiento realizando ejercicios de movilidad articular y estiramientos para poder realizar la sesión en buenas condiciones. Después nos llevaron a la zona de lanzamiento de jabalina y nos estuvieron explicando las zonas que había y cómo se realizaba dicho lanzamiento. En cuanto a la técnica, nos explicaron cómo se realizaba el primer agarre. Nos dijeron que había varios tipos de agarre aunque nosotros empezaríamos por el que se realiza con los dedos índice y pulgar ya que decidieron que era el más sencillo de realizar y el que mejor convenía para el primer contacto con esta modalidad. Nos dijeron que los agarres variaban ya que cada lanzador ponía en uso el que más cómodo le parecía. Luego, practicamos en lanzamiento completo con la fase inicial, la carrera, el lanzamiento y la fase de recuperación. En esta primera sesión tuvimos el primer contacto con esta modalidad y nos sirvió para darnos cuenta de que no es tan sencillo como parece.


       En su segunda sesión, nuestras compañeras nos recordaron las fases y cómo se realizaban todos los movimientos del lanzamiento. Practicamos todas las fases sin jabalina para fijarnos en la técnica que utilizábamos y para mejorarla. En esta sesión no pudimos realizar lanzamientos todos los alumnos porque no tuvimos tiempo suficiente.

       En estas primeras sesiones nos hemos dado cuenta que, aunque realizamos pocos lanzamientos, dicha técnica no es tan fácil cómo parecía.

¡Porque no sólo es nadar!

       En las últimas clases en la piscina, a parte de perfeccionar nuestra técnica en los diferentes estilos y de practicar para la competición de salvamento del próximo jueves, también hemos estado realizando unas pequeñas clases de aquagym.

       Al principio, dividimos la clase en tres grupos para que las sesiones de esta modalidad fuesen mejores y más fáciles de organizar. Cada grupo tenía que realizar una sesión de unos 30 minutos. Podían utilizar diferentes objetos como churros, tablas o utensilios específicos para esta modalidad.


       En mi grupo decidimos hacer una sesión de aquadance. Realizábamos movimientos en el agua al ritmo de la música, incluyendo movimientos de baile. Al principio hubo un poco de descontrol ya que ninguno de los miembros del equipo sabía muy bien qué y cómo realizar la sesión. Luego, entre todos decidimos cómo íbamos a realizar el calentamiento ya que, antes de realizar cualquier actividad, es muy importante realizar un buen calentamiento para evitar cualquier tipo de lesión. Nuestro calentamiento consistía en un pequeño juego de pilla en el agua, utilizando a los integrantes del grupo o objetos de gomaespuma. Después del calentamiento pasamos a enseñar y practicar los pasos que debíamos realizar después en la coreografía y, una vez aprendidos dichos pasos, pasamos a la acción intentando realizar con música la coreografía.

       En el momento de presentar la sesión al resto de compañeros de clase no nos salió tan bien como esperábamos ya que se veía un poco de descontrol en nuestra sesión, podíamos mejorarla algo más. En cuanto al resto de sesiones de los compañeros, en mi opinión, estaban muy bien ya que se veía que habían trabajado en ella y que parecía ser divertida. En cuanto a esto, también había unos aspectos que deberían de mejorar como la forma de comunicación con sus alumnos o para quien va dirigida la sesión. En general, las tres sesiones (aquadance, aquaboxing y aquagym) estuvieron muy bien para ser nuestra primera experiencia con este tipo de modalidad.